miércoles, 2 de mayo de 2007

OCASO, VINO Y DERROCHE





El ocaso y tu presencia llenaron mi vida
cuando brindamos por ese amor con dulce vino,
en esa tarde, junto al mar me sentì tan querida
¡ un brindis hermoso porque al fin èl a mì vino !


Contemplando la calidez de nuestro mar bello
era como contemplar el mundo tras un velo,
se vislumbraba a lo lejos un suave destello
de la primera estrella que emergìa en el cielo.
¡ Còmo fuì navegando por ese mar de ansias !
acariciaba nuestro entorno el ocaso dorado,
el destino quiso que se acortaran distancias
¡ por fin tenìa a mi lado a ese hombre amado !

Ya no faltaba nada, nuestro vino en la mesa
que tomè de tus labios con ese dulce beso,
en tus brazos con caricias me tenìas presa
¡ te miraba con ansias y con tierno embeleso !

A lo lejos se escuchaba ese hermoso bolero
el que cantaba un trìo, con dulce sentimiento,
me decias en susurros ¡ cuànto yo te quiero !
ahora describo en versos ese hermoso momento.

El ocaso diò paso a una noche estrellada
la luna pudorosa se escondiò en una nube,
en tus brazos me sentì la mujer màs amada
¡ era suave tu sentir como un dulce querube !

Y bailamos dulcemente esa bella canciòn
me besabas los labios, el rostro tiernamente,
tan enamorados y tan llenos de ilusiòn
¡ y deseàbamos estar asì eternamente !

Un ocaso presidiendo la hermosa noche
rodeados de la dulce calma que nos dà el mar,
hicimos un brindis y de nuestro amor derroche
¡ lo màs bello fuè saber que al fìn te puedo amar !
¡ La distancia se hizo corta y el mar fuè testigo
de esas horas bellas que anoche vivì contigo !
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" LA DISTANCIA ES COMO EL VIENTO, PORQUE AGIGANTA LOS GRANDES AMORES "