jueves, 6 de septiembre de 2007

UN AMOR PARA RECORDAR




Cuando niña me gustaba mirar el ocaso,
solo asì, con mi madre, sentada en su regazo,
imaginaba que era una sirena en el mar
peinando sus cabellos, cantando en altamar.
Con el transcurrir del tiempo me volvì mujer
entregando su cariño, su amor y querer,
llevando en su corazòn un mundo de ilusiones
un verso en los labios ¡ un cùmulo de emociones !
Hoy que sola me encuentro contemplo el horizonte,
como si dijera que la soledad afronte,
los colores del ocaso inundan mi mirada
¡ Què triste es contemplarlo estando enamorada !
¡ Para què volver a escribir a ese amor fallido !
Si un dìa sin pensar èl se alejò de mi nido,
se perdiò de mis besos, de mi amor y ternura
y de aquèllas fantasìas llenas de locura.
Hoy vaga èl por el mundo buscando otros amores,
besa otros labios y se llena de sus sabores
èl sabe que nunca en esa boca encontrarà
el sabor de mis labios que nunca olvidarà.
¡ Vivirà mil fantasìas, tambièn sus pasiones
y llenarà su mundo de nuevas sensaciones !
Pero de mi recuerdo seràn llenas sus noches
¡ Porque nuestro amor fuè bello, lleno de derroches !
¡ Un amor tan inmenso no queda en el olvido !
Es un lazo indestructible que lo tiene unido,
Dios les regalò un corazòn bello para amar
¡ El horizonte, el ocaso y èse... su mar !
Por eso me gusta contemplar el suave ocaso,
esperando y recordando asì las horas paso
y el sentir que creciò, a travès de la distancia
quedò impregnado en su piel como suave fragancia.
¡ Podràs sentir cariño, ansias y amor por otra,
pero nunca olvidaràs el sabor de mi boca !
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" LA DISTANCIA ES COMO EL VIENTO, PORQUE AGIGANTA LOS GRANDES AMORES "